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Leapmotor entró en la conversación sobre robots con una idea que choca de frente con la imagen más popular del sector. Zhu Jiangming, fundador, presidente y CEO de la compañía, cree que no tiene mucho sentido empeñarse en que una máquina camine como una persona si puede moverse mejor de otra manera.
Lo dijo con una frase imposible de suavizar.
"¿Por qué hay que caminar? Caminar es lo más tonto" - Zhu Jiangming, fundador, presidente y CEO de Leapmotor
Detrás de esa provocación hay un criterio muy concreto. Zhu Jiangming defiende que los robots no necesitan forma humana y que pueden usar ruedas o diseños transformables para rebajar el consumo energético y también el coste.
Leapmotor mira el movimiento antes que la apariencia
No es una discusión menor, porque buena parte de la industria ha convertido al robot humanoide en su escaparate favorito. Mientras Tesla lleva años desarrollando Optimus y fabricantes chinos como Xpeng también apuestan por esa vía, Leapmotor sugiere que la pregunta clave quizá no sea si el robot se parece a nosotros, sino si resulta útil.
Zhu Jiangming lo explicó con una comparación cotidiana al recordar que recorrer 30 kilómetros en bicicleta exige menos esfuerzo que caminar esa misma distancia. La idea es sencilla y casi doméstica, pero apunta a un problema central de la robótica, que consiste en decidir si la eficiencia debe mandar más que la imitación del cuerpo humano.
En esa lógica encaja el auge de los humanoides en China, donde la atención pública suele concentrarse en máquinas con piernas aunque el negocio real tienda a premiar tareas concretas y formatos menos vistosos. Leapmotor, al menos de momento, parece colocarse en ese segundo carril.
El robot ya existe, pero todavía no sale al escaparate
Leapmotor ha desarrollado internamente un robot propio y lo mantiene en fase de pruebas e investigación preliminar. La inversión, además, ha sido relativamente pequeña, una señal de que la empresa explora el terreno con cautela y sin presentar todavía el proyecto como una línea madura de negocio.
Ahí aparece otra frase de Zhu Jiangming que marca distancia con las demostraciones llamativas de feria.
"Un robot que puede darse una vuelta no cuenta como una habilidad; solo un robot que puede ganar dinero es uno que podemos mostrar" - Zhu Jiangming, fundador, presidente y CEO de Leapmotor
La compañía decidió no enseñar su robot durante el Leapmotor Technology Day 2026 en China. No fue un problema de calendario ni un gesto de misterio, sino una forma de fijar una vara muy distinta para medir el progreso.
Mientras otras firmas enseñan prototipos caminando, bailando o saludando, Leapmotor pone el listón en otra parte. Esa diferencia recuerda a robots que ya prueban tareas reales en fábrica, un terreno donde la exhibición importa menos que la capacidad de hacer trabajo útil.
Zhu Jiangming compara la robótica con una infancia larga
Después llegó la imagen más reveladora de su diagnóstico. Zhu Jiangming comparó el desarrollo de la industria robótica con el crecimiento de una persona y sostuvo que ahora mismo el sector estaría apenas en una fase de uno o dos años.
Si sigue esa metáfora, la madurez todavía queda lejos.
Para él, los robots no estarán listos para realizar tareas de verdad hasta que, en sentido figurado, tengan 20 años. La comparación sirve para rebajar expectativas en un momento en que la carrera tecnológica empuja a enseñar avances continuos aunque muchos sistemas sigan muy lejos de una autonomía rentable y estable.
Entre el robot que sabe moverse y el robot que sabe trabajar, Leapmotor ha elegido el segundo como referencia. Y en esa distancia, que hoy separa una vuelta de exhibición de la capacidad de ganar dinero, Zhu Jiangming sitúa el verdadero examen de la robótica.